salar de uyuni

Salar de Uyuni, un espejo natural

Al Suroeste de Bolivia, en la provincia Daniel Campos y en el departamento de Potosí, se encuentra un desierto salino que incluso se aprecia desde el espacio, pues cuenta con una extensión superficial de 10,582km2, paisaje inigualable que evidencia un suelo pálido similar a una extensa tela blanca.

Ahora bien, el atractivo nace cuando el salar se recubre de una fina capa de agua, producto de la temporada de lluvias, lo que le permite reflejar de forma mágica todo a su alrededor. 

Además el espacio se posiciona como la mayor reserva de litio del mundo, la cual representa entre un 50 y 70% del valor total, sumado a otros elementos como potasio, boro y magnesio que se encuentran en menor medida.

Muchos lo describen como un reflejo del cielo, un inmenso océano de sal constituido por once capas que comprenden hasta más de 100 metros de profundidad. A su vez en el destino podrás encontrar otros atractivos de la zona, como un conocido hotel fabricado mayormente por sal, un cementerio de trenes, preciosas lagunas, aguas termales y los volcanes Lincacabur y Ollagüe.

Podrás contemplar las estrellas, las puestas de Sol con destellos sin igual, cactus y flamencos rosas, que además pertenecen a un lucrativo yacimiento. 

Ahora bien, la mejor época para visitar el salar es la estación lluviosa, donde se observa con mayor claridad el efecto espejo del agua. Sin embargo en el periodo de sequía se puede llegar a lugares que no es posible visitar durante las lluvias, pero el suelo se endurece, la temperatura desciende y el efecto espejo no se aprecia bien.

De igual forma puedes tomar fotos de ensueño en un horizonte interminable, donde podrás jugar con los reflejos y la perspectiva, un destino imperdible que se posiciona entre los mejores atractivos turísticos, y recibe a más de 300.000 visitantes cada año.